Parcial de la materia "Mito, Rito y celebración" del Posgrado de Especialización en Lenguajes Combinados. Buenos Aires.2012

Iuna
Parcial Mito, Rito y Celebración
Posgrado LAC

Alvaro Salazar Neira
26/10/2012


Profesora Titular: María Rosa Figari                                                            
Profesora Adjunta: Lic. Gabriela Gachassin




Explique la estructura del mito según Mircea Elíade, explique las funciones del mismo de acuerdo a J. Campbell. Analice un mito que no sea griego


Según Mircea Elíade, la estructura que le da cuerpo al mito, da cuenta de concepciones de realidad sobrenatural, siempre es verdadera, fundante de comportamientos morales y prácticos, es el relato de alguna creación llevada a la realidad, se reactualiza en el rito, y en esa reactualización los hechos vuelven a ser (en tanto ser potencia sagrada), es en el rito cuando se evidencia -con esta potencia sagrada- como hecho concreto y no conocimientos abstractos. Separa como condiciones diferentes y articulables lo verdadero y lo real (realidades) siempre lo creado por estos seres primigenios es  verdadero en tanto se pueden llevar a la realidad, en tanto se llevan a cabo y ese es lo que funda las prácticas culturales correspondientes. El mundo se fundamentaría como consecuencia de las intervenciones divinas en un tiempo lejano y primero, y las consecuencias como la muerte entre otras, serían la evidencia de ello.
 “El mito cuenta cómo, gracias a las hazañas de los Seres Sobrenaturales, una realidad ha venido a la existencia, sea ésta la realidad total, el Cosmos, o solamente un fragmento…”[1]

Implica un conocimiento, mayormente habla de una cosmogonía destinada o ligada a la iniciación, requiere un tiempo y espacio puntual para su práctica. Implica esa práctica, por ende, una manera de lineamiento cultural en tanto educación de los seres que componen el grupo dueño de la creencia, y en su condición sagrada habla de lineamientos significativos además. Las prácticas del mito tienen relación al mencionado rito, que también implica una especificidad temporal y de destinatarios, el rito en su condición de re actualizador hace confluir en un mismo espacio y tiempo a las dos realidades, la presente y la primigenia. El mito puede tener dos modos de existencia, sin trastocar generalmente su condición de real, pero sí su condición de verdadero, entre lo que podríamos llamar fábulas y los mitos de la fundación, en primera instancia el mito verdadero con la intervención sacra y la fundación y luego el relato no-sacro de personajes populares o mundanos[2].
La funcionalidad a la que apela Joseph Campbell[3], en principio es la claridad que puede brindar el conocimiento de mito a la aplicación en la vida del mismo, dice que el mito está contextualizado y en eso radica su posibilidad de aplicación, así como en un momento menciona M. Elíade, Campbell trae a colación la educación a través del conocimiento de la literatura griega y de la biblia entro otros. Y es que el mito funda las bases del comportamiento clave de un determinado grupo, ya sea moral como practico (en relación a prácticas características, Elíade menciona el inicio de la pesca y la constitución del hierro[4]). Para Campbell la función espiritual del mito es trascendental, aún más cuando se pone en relación a la sintonía que puede lograr el conocimiento-aceptación del mito para con el contexto en el que se vive. Otro rasgo de la funcionalidad del mito es que en su rito, eleva hitos en los cambios de etapa de los individuos, la ritualización de las conductas en las diferentes etapas de vida, validando las conductas sociales del grupo al que pertenece, el rito legitima en la práctica las características cosmológicas, místicas y sociológicas. El mito (y el rito) y su conocimiento, la aplicación y la explicación de la misma como algo fundante, cumplen esa función educadora, pedagógica en torno al comportamiento que se ha mencionado en párrafos anteriores. Las funciones que expone Campbell son claros ejemplos de la estructura que desentraña Elíade.



Ten Ten y Cai Cai vilú (Mitos y Leyendas Mapuche Chilotas- Chiloé/Chile)[5]

El mito de Ten Ten (culebra de la tierra) y Cai Cai vilú (culebra del mar) relata la pugna entre dos serpientes hermanas que eran adoradas por los primeros hombres (mapuches), una adorada más que la otra celosa inicia una batalla contra su hermana por el predominio de la adoración, la serpiente celosa –y en castigo para con los hombres- interpela a la otra y le expone su decisión de dividir la población, para eso comienza a elevar el nivel de las aguas del mar, todo hombre que quedara bajo el agua se convertiría en criatura acuática, la otra serpiente en favor de los humanos y para salvarlos, comienza a elevar las tierras y darles lugar a las personas para que escaparan.
Después de tiempo de pelea, la serpiente ya había cobrado muchas víctimas para sí quedando satisfecha y cesó la pelea.
El relato se ha resumido a grandes rasgos, dejando lo esencial de todas las versiones. Este relato es la versión mapuche del diluvio universal (analogía hecha por la cristianización). Es importante mencionar, que los mapuches tenían una cosmogonía animista y no de dioses con jerarquías marcadas como la mayoría de las religiones de sociedades más avanzadas (el concepto de Dios, lo introdujeron los jesuitas), las creencias sobre los espíritus fundantes dejan fuera las formas humanas. El humano fue puesto por el espíritu llamado Elché para cuidar la tierra antes de la llegada de todos los espíritus, y la noción de bien y mal no es contrapuesta, los espíritus del bien y el mal (nombre del cristianismo) transitan entre estos dos estadios.
El relato narra el cómo estos dos espíritus de la tierra entran en pugna por los hombres, la disputa se lleva a cabo con fenómenos naturales, un cataclismo –cíclico, que por naturaleza del mito siempre es uno, el del pasado es el mismo del futuro-, la naturaleza de este cataclismo revela la diferencia con el diluvio universal, ya que las serpientes producen un terremoto y un tsunami y no una lluvia, siendo el tsunami el destructivo y el terremoto la solución, ya que en esto, la serpiente crea las montañas (cordillera de la costa y de los andes) y los volcanes para detener el paso de la marea. Esto se explica por la naturaleza telúrica del territorio chileno, y probablemente la presencia de los humanos en un mega-terremoto. El mapuche vio, como el tsunami no fue un asesino, sino un proveedor de fauna acuática de la cual ellos podrían sostenerse (a ello va el que –como en muchas culturas indígenas- se den las gracias al lugar de donde se extraen los alimentos).
Si bien es cierto, los humanos ya existían, el relato fundamenta la geografía, las muertes y el muy probable suceso tectónico.
El mito presenta una estructura marcada como la que menciona Elíade[6], y se toma como suceso real y verdadero ya que relata el renacimiento y una limpieza de la tierra y no solo una anécdota, una diferencia es que el relato no es para un grupo cerrado, y los mapuches tenían una dualidad en la conformación del grupo, se articulaba como matriarcal/patriarcal teniendo una fuerza excepcional en lo femenino ya que las mujeres eran las intercesoras espirituales, no existe la diferencia de la iniciación en el conocimiento del mito ya que la diferencia de género es de otro tipo de categorías (guerras, trabajo de campo) todos conocían el mito de las serpientes, no solo unos pocos. Otra diferencia, pero solo por la periodicidad no conocida de los movimientos tectónicos, era que cuando se relataba la historia en los rituales, los tsunamis y terremotos no estaban presentes, pero la lucha siempre existía, los volcanes aun activos dan cuenta de eso, las serpientes aún luchan, y el mar aún cobra gente. La reactualización es diferente pero no ausente, los mares siguen con el ciclo de las mareas y las montañas aún se alzan, solo de vez en cuando los temblores hacen más evidente el hecho.
En cuanto a la cosmología, el mito sucede en el plano terrestre, este hecho produce que el mapuche mantenga una relación íntima con la naturaleza y sus espíritus, bien o mal o los dos, respeta de igual manera a estos espíritus ya que el humano y el desequilibrio del que fue autor provocaron la ira de uno de los dos espíritus (Cai Cai), el otro espíritu (Ten Ten) es agente de equilibrio y el resultado de la lucha es el mismo equilibrio, el mapuche debe mantenerlo y trabajar por el (más que el bien o mal, la diferencia grande se hace entre las tierras del norte y sur, mala suerte y buena suerte respectivamente, los puntos cardinales marcan dos polos entre bien y mal, y dos polos de buena y mala suerte, ellos están en medio, ellos son los que deben mantener el equilibrio). Esta lección de la naturaleza es también causante de las guerras internas del pueblo mapuche (guerras civiles constantes) ya que si cada uno era dueño de la tierra y transitaba por ella, probablemente al ingresar al terreno de otro, amenazaría el equilibrio que ya estaba de alguna manera establecido por el que llegó primero.
El mito de las serpientes, narra y fundamenta de manera sobrenatural un hecho geográfico y enseña el comportamiento que debe tener el mapuche, la moral del equilibrio con la tierra, la gratitud a ella y a todos los espíritus por igual, la naturaleza les daba y ellos la protegían.

En suma, los mitos describen las diversas, y a veces dramáticas, irrupciones de lo sagrado (o de lo «sobrenatural») en el Mundo.”[7]


Relacione el mito de Pandora con la función de la mujer griega, articule entre el mito y la conducta que pretende legitimar. Estableciendo la diferencia entre el sexo opuesto

El mito de Pandora es la explicación a la introducción de los males en la humanidad por parte de los dioses, Pandora es la creación de Hefestos por encargo de Zeus, a quien Hermes, Afrodita, Atenea, Gracias y Horas, y finalmente la dotaron de características, embelleciéndola pero a la vez dándole una personalidad cambiante e inclinada a los engaños[8] pero con habilidades como las manualidades, esas características dadas por Hermes pueden bien interpretarse como habilidad mental o capacidad y astucia. Pandora es la que desata los males sobre la tierra, entre ellos el trabajo arduo y extenuante, antes de ella no existía el dolor enfermedad y llamativamente el hombre podía mantenerse de un trabajo liviano o no trabajo. Este castigo es urdido por Zeus en consecuencia de la entrega del fuego a la humanidad por parte de Prometeo. La aparición de la mujer trae consigo la aparición del trabajo para el hombre, lo único que no alcanza a salir de la caja es la esperanza.
Al principio el género humano vivía sobre la tierra lejos de los dolores del arduo trabajo y de las penosas enfermedades que dan muerte a los hombres…”[9]
Pandora como regalo hecho por culpa de Prometeo al engañar al olimpo, se puede leer como un relato de tintes molares además de explicativo de la causa de los males. El hurto de Prometeo trajo consecuencias, consecuencias ambiguas ya que uno de los males es el trabajo, por el cual se mantiene un hombre, familia, región, y el castigo viene de la mano de la belleza, y de la figura que gobernaría el hogar bajo el alero de la diosa Hera[10]. Probablemente el hecho de que el trabajo haya sido cargado al hombre, hace que deba dirigir su atención a lo que esto pueda significar, negocios, tierras, política y asuntos ciudadanos, etc[11].
Es sabido que la condición de la mujer hija de griegos acomodados, es en primera instancia una carga, ya que se entregaba en matrimonio junto a un pago para quien la recibiera como esposa, un dote como parte esencial del trato entre padre de la mujer y el que sería el esposo, luego el procrear, manejar las riendas del hogar desde el Gineceo, y la responsabilidad de los funerales de sus seres próximos[12].
La mujer, tenía su lugar en el hogar y pocas veces salía de ahí, este se llamaba Gineceo. Tampoco era objeto del concepto de amor que manejamos actualmente las sociedades occidentales, C. Salles menciona de Platón, la diferencia de amores del griego, y el amor vulgar  destinado a la mujer, disminución a lo puramente instintivo[13].
A diferencia de estas mujeres, objeto del matrimonio e hijas de ciudadanos, están las que viven en lo que C. Salles denomina los “bajos fondos de la Grecia”. Las mujeres que no eran hijas de hombres con propiedades, o de hombres que han perdido el estatus por deudas o dilapidación de sus recursos, están insertas con mayor o menor suerte, en el circuito greco de lo aceptado por la sociedad, pero fuera de la vida de respeto del Gineceo.
Aunque muchas de las funciones que cumplían las mujeres en la Grecia antigua, aun cuando no eran vistas de manera condenable, sí en ocasiones eran vistas de manera peyorativa, existían las mujeres a las que debía respetar (sacerdotisas y prostitutas sagradas, esposas, prostitutas de alta categoría llamadas Heteras), pero por otro lado estaban las mujeres que cumplían una función alterna, y eran las menos afortunadas, esclavas, concubinas, parteras (estaban en el medio, ya que ayudaban en labores de parto y algunas cumplían funciones médicas, estaban habilitadas para ello porque las mujeres eran las únicas que podían tener contacto con la sangre, por ser impura ), prostitutas (pornai dependientes de proxenetas y  las independientes, que trabajaban en la calle), adivinas (eran consultadas por muchos, pero muchas veces vistas con reticencia por pertenecer a religiones mistéricas y creencias que necesitaban iniciación). Todas las mujeres desempeñaban distintas funciones en la Grecia antigua.
Estas funciones estaban permitidas por la libertad que el hombre –merecía-, por su responsabilidad en asuntos de la ciudad (cabe mencionar, que también existían hombres que cumplían funciones tales como los gigolós de la prostitución masculina), la religiosidad griega demandaba una pureza por lo que impedía al hombre tener contacto con muertos y sangre (eximiéndolos del trabajo de parto y labores de entierros de sus muertos), demandaba ocio (clave para el desempeño del griego), las responsabilidades en la administración y sociedad, lo apartaban de los asuntos hogareños (delegando esto a la esposa). Pandora, la figura femenina que había traído los males al humano, debía hacerse cargo de aquella responsabilidad y al mantener aun la esperanza en la caja, era también la que llevaba esa carga, el mal del trabajo y de enfermedades, guerras etc, eran las preocupaciones a las que el hombre debía poner total atención.


Analice los mitos del mundo contemporáneo propuestos por Mircea Elíade, ejemplifique con un mito.
Según Mircea Elíade, los mitos en el mundo contemporáneo no han dejado de existir, sino que han debido trasladarse del lugar sacro que mantenían en el periodo pre-moderno, el mito ha sufrido una Laicización[14]. El mito como propone Elíade, ha sobrevivido al proceso trastocando su naturaleza, sigue latente pero de diferente forma. El mito sigue cumpliendo ciertas funciones primarias como la pedagógica, pero en su categoría espiritual, como relato fundante se ha trastocado (función a la que apela Campbell[15]), y lo que antes era sobrenatural, ahora es algo incluso cotidiano. Siguen existiendo los héroes y personajes característicos, pero en un plano laico, secular, incluso se ha manipulado la fórmula clásica para ir en búsqueda de las capas etarias más jóvenes. En otros casos como menciona M. Elíade, va en búsqueda de estratos socio-políticos determinados como el marxismo y el nacional-socialismo[16]. Los personajes de novelas, personajes de cine, incluso podemos extrapolar la formula a los héroes y antihéroes de los comic, personajes hollywoodenses del entretenimiento, una formula tratada por la industria en la época actual.
El mito en la época moderna no atiende a lo fundante del comportamiento, fuera de las esferas religiosas el mito ha perdido el lugar esencial de la comprensión espiritual, como dice el autor, cambia la contemplación por la observación. El ejercicio del rito también es trastocado por la reubicación del mito. El tiempo y el espacio al que apelaba el mito, el hacer contemporáneos a los personajes míticos con los de la actualidad ritual se vuelve tema solamente de tiempo y poca importancia a la experiencia fuera de la distracción, como menciona el autor en el caso de la novela, la manera más fácil de manipulación temporal. El mito de la industria desarrolla la idea del tiempo quizás de una manera somera.
Entre los mitos que sobreviven desde épocas arcaicas, y que tienen aplicaciones actuales, podemos encontrar algunos que tienen un reforzamiento en el pensamiento actual con asidero en la ciencia (responsable en gran parte de la desacralización del mito como verdad fundante) como lo es el Edén, ese lugar paradisíaco perdido fuera del tiempo cronológico, con el reciente descubrimiento del monte Mabu y sus cientos de especies desconocidas y otras creídas extintas en Mozambique[17], que irónicamente se encontró gracias al mapa de Google.
Otro ejemplo son futbolistas que vienen del barrio bajo, los boxeadores que trabajan en las ferias de frutas y terminan siendo campeones mundiales en sus disciplinas, historias reales o ficticias pero que siempre están surgiendo: Maradona, Muhammad Ali y otros como los santos populares de una determinada ciudad, con una tónica similar entre ellos, en los cuales los fieles cargan las responsabilidades del trabajo y la incertidumbre en la ciencia y la medicina respectivamente.
Uno de los personajes ficticios contemporáneos más famosos del cómic, es ejemplo claro del traslado del mito a otro estadio, es el caso del héroe que enfrenta a la maldad a pesar de su soledad, el “kryptoniano” Clark Kent (metáfora de Jesús creada por los judíos Jerry Siegel y Joe Shuster, muy probablemente a manera de sátira). El hombre con valentía y súper fuerza, dotado de habilidades sobrehumanas y una fuerte moral, valores morales humanos traídos desde el exterior, en un soporte en el cual el personaje no envejece, siempre la acción y los enemigos son contemporáneos a los lectores, el mismo héroe que se enfrenta a balas de 29mm es el que se enfrenta a misiles de plasma. Es el héroe en la entretención y no en el espacio de trabajo, la narración no muestra una organización del cosmos, no explica el nacimiento del hombre, pero sí legitima comportamientos cotidianos, valores morales presentes, pero no pretende ser el modelo por excelencia de la cultura occidental fuera de la comunidad de lectores. “Superman”, uno de los héroes más influyentes en la historia de la narrativa gráfica, es un criterio de la industria  exclusiva del entretenimiento, pero es el hombre que traerá la salvación al hombre, incluso a salvarlo de sí mismo. El héroe viene de otro mundo que es una utopía, tiene debilidades como cualquier otro humano pero lucha contra ellas, es por tanto el relato del héroe mítico que viaja buscando el ideal para su comunidad, la esperanza en la salvación porque ama a la humanidad. Fue enviado a la tierra por su padre para hacerse cargo de las consecuencias de la desviación moral, aceptando este destino al final del camino del descubrimiento.


Consigne cuales eran las formas de religiosidad en la cultura griega, ejemplifique con el teatro y con otra forma de religiosidad

En un principio los griegos eran animistas, posteriormente se conforma el relato de la genealogía sagrada desde los padres de la era Crónida (Urano y Gea[18]) hasta la era que vivían ellos, la de Zeus y los demás dioses olímpicos[19]. Dentro de esta religión politeísta (que sí tiene jerarquía marcada) se permitía el culto de otras creencias por ser un elemento fundamental del intercambio con oriente (aunque en una edad temprana, a la introducción de nuevos dioses se les llamaba a juicio de “Impiedad” como el caso de Sócrates que se le acusaba de corromper a los jóvenes[20]). La religiosidad griega se funda con ritos agrarios y pastorales, el trato que se tenía con los dioses era a razón de efectos naturales (lluvia, ríos, aguas, fertilidad de la tierra, abundancia en el ganado), esta religiosidad comprendía la adivinación a través de los oráculos y los sacrificios que ofrendaban los griegos y que en gran parte eran de convocatoria general. También comprendía el culto a los muertos y devoción a los antepasados.
Los griegos en sus maneras rituales desarrollaban a lo largo del año una serie de fiestas y ceremonias a todas las categorías de dioses, a los del cielo y a los del inframundo, las formas de religiosidad consistían en celebraciones a estos dioses como una forma de entregar su parte del trato, el ritual es la parte humana de la relación contractual griega. Cabe mencionar, que el dios más celebrado era Dionisios, a quien se le dedicaban bacanales, teatro y misterios.
Una de las formas de religiosidad y sin duda la más mencionada es la del teatro (los más conocidos autores de tragedias son Esquilo y Eurípides, en la comedia está Aristófanes). El teatro de por sí era un templo, donde los actos y los espectadores eran constitutivos de éste como ritual sagrado. Uno de los nombrados para dirigir el teatro, fue Esquilo, por el Corega[21] Pericles, el Corega era el encargado por la polis para organizar todo lo referente a la celebración ateniense llamadas Lenaias[22], el mantenimiento del equipo, convocatorias, alimentación general, reclutamientos etc. Cabe mencionar, que las representaciones en el teatro eran parte de una serie de concursos que se daban en las celebraciones.
La otra gran forma de celebración ritual eran las olimpiadas y las competencias gímnicas que se daban en la mayoría de las fiestas, una serie de competencias deportivas en las que se ganaba el honor, nombre, reconocimiento de la polis y de los dioses.
Los griegos poseían también dentro de la religiosidad los misterios, conocidos comúnmente por su parte en el conocimiento, un tanto gnóstico, de lo sagrado para con los humanos, entre estos se encuentran los misterios de Eleusis, Órficos y los Dionisiacos. Estas formas de religión, a diferencia de lo fatalista del griego común, sí podían asegurar un porvenir después de la vida en la tierra, una manera de trascendencia en respuesta a la normalización que producía el Hades, eran una manera de reaccionar a la religión imperante y era necesaria una iniciación (a ello el nombre de misterios). Cabe mencionar, que de estos tres misterios, el único que era aceptado y celebrado por el oficialismo religioso de Atenas, era el de Eleusis, que celebraba a Demeter y la reaparición de su hija Perséfone, hecho que hizo que explica la fertilidad en los cereales, la finitud del invierno y el regreso de la primavera. Los demás eran puestos en tela de juicio ya que permitían el acceso a todo quien cumpliera con requisitos para los ritos iniciáticos, en pocas palabras, por sus características sectarias. El misterio Órfico apelaba a una serie de restricciones para asegurar una salida a la sucesión de vidas necesarias para expiar el pecado original que venía de los titanes, esta vida asceta además era vegetariana y aspiraba a la felicidad en el más allá a través del respeto de la vida universal liberando el alma de la cárcel corporal, contraria al misterio Dionisiaco que requería una entrada paga, y muy al contrario de la Órfica, también solicitaba sacrificios y acciones como comer carne cruda.
Otra forma de creencia eran las adivinaciones, toman forma gracias al deseo de conocer el futuro, basaban esto en distintos tipos de observaciones, intuitiva e inductiva y sus categorías, dentro de lo inductivo se encuentran los presagios a partir de lo prodigioso (eventos poco comunes, normalmente ligado a lo biológico –criaturas anormales), Atmosféricos, visuales, acústicos y los fisiológicos (ligado normalmente a fallas neuronales como epilepsias). De esto nacen las distintos tipos de “Mancias” como la ornitomancia (presagios detectados en las aves características de los dioses, águilas etc) hieroscopia, lectura de las entrañas de animales y la Oniromancia (lectura de sueños) entre otras. Uno de los ejemplos de la adivinación y el peso de esta responsabilidad es el del relato de Casandra, quien veía el futuro pero estaba condenada a la nula credibilidad.


Establezca la diferencia entre el espacio religioso y el espacio profano en el mundo medieval, relaciones el teatro medieval autos, moralidades y misterios) con el concepto de carnaval  y el de fiesta. Ejemplifique y justifique.
El espacio religioso, es el espacio sagrado donde convergen las Hierofanías[23]. Este espacio religioso es sagrado en tanto es real, esto siguiendo la línea del mito, es un espacio cargado de significación distante del espacio profano que contiene lo irreal, lo pagano, lo no verdadero, eso que atenta en contra del cristianismo como orden cósmico. El espacio religioso alza un punto céntrico cósmico en respuesta a la homogeneidad del espacio profano, la relación cristiana frente a Dios es hierática, la figura del orante es clara, y el imaginario medieval hace evidente esta característica, no así la relación contractual de la religiosidad griega y romana temprana. El espacio profano mantiene la neutralidad de algo como un resto de lo que no es el centro, el espacio religioso en la edad media, tiene como centro la iglesia, como institución y como establecimiento, y además, como práctica cotidiana aun cuando el vulgo transita por el espacio profano, por lo que se hace necesario un itinerario de prácticas tales como rogativas, meditaciones o una vida de claustro en monasterios y conventos.
La diferencias entre espacios es más de corte ideológico, es una cosmogonía que toma fuerza por adeptos en el imperio romano (Final del impero, época de Constantino) el espacio pagano mantiene matices heredados de las épocas antiguas, como la condenación a los males desatados por Pandora, el pagano como concepto también, al que está fuera de esa comunión (pagus)[24], fuera de ese centro, como los carromatos de actores ambulantes que vivían en los caminos, en la periferia, fuera de la praxis artística convencional permitida por el clero[25].
La convivencia de estos dos espacios se da en todo momento, son espacios escindidos pero paralelos. Los fieles, ese pueblo que vivía bajo el alero de la iglesia tiene su tiempo de libertad, ese es el tiempo que se da en el espacio fuera de la iglesia, el espacio físico de la plaza con su propio lenguaje, es el espacio donde se da el carnaval, como dice Barbero[26], el lenguaje de la Plaza manifiesta el tiempo carnaval, es como el cuerpo y el garabato. El tiempo del carnaval es donde el pueblo puede ser el pueblo, distenderse como cuerpo dejando salir a la  coprolalia entre otras manifestaciones, como la risa, la burla, que finalmente es evidencia de lo real del cuerpo, eso grotesco como consciencia de lo real. “La parodia hecha cuerpo[27]”.
La fiesta es (para Barbero) el tiempo cíclico donde el sentido de lo cotidiano se renueva, se refuerza por la densidad en su ejecución como eje del tiempo de ciclo, es tiempo de distención colectiva y tiempo de máxima fusión entre lo sagrado y lo profano. Esta función se perdería en el devenir espectáculo cuando se introduce la intención, la producción, ya que esto crea una distancia entre la fiesta vivida colectiva, de disfrute y descarga, donde todos participan, a un tiempo en el cual la colectividad pasa a ser espectadora. La fiesta y el carnaval si bien son similares, no son del todo iguales, ya que en el carnaval predomina lo satírico, lo grotesco en intencionalidad, la risa, el absurdo, aceptado por el espacio sagrado pero quedando fuera de este, en cambio la fiesta, converge este espacio sagrado con el profano en un mismo tiempo.
La relación del teatro de la alta edad media, los Autos, las Moralidades y los Misterios, con el carnaval y la fiesta, es una relación de opuestos, como un equilibrio para con el pueblo desde el clero, el carnaval y la fiesta son heredados de la época clásica como una manera consciente de fuga de presiones en las tensiones del pueblo, mientras que las mencionadas formas de teatro (que en su fórmula vienen también del pasado clásico) son la contraparte moralista de la religiosidad, contraria al antiguo interés Dionisiaco, los Autos que representaban los sacramentos, las Moralidades que muestran relatos de corte moral, los Misterios que escenificaban algún suceso con un despliegue técnico algo más elaborado y luego las obras como las Moralejas y las Parábolas, todo esto con fines pedagógicos en pos de la evangelización. Pero también existía el teatro pagano, los carromatos, los actores ambulantes, comediantes y satíricos, la ironía era el tema recurrente en este tipo de teatro.
Existía en el medioevo, la fiesta de los locos, dualidad entre lo profano y lo religioso en un mismo tiempo, ya que comprendía a los tontos-sabios (concepto que cambia desde un sentido peyorativo del viejo testamento judío, a la sublimación en el nuevo testamento con la llegada de Cristo) la sabiduría en base a la inocencia de los que quedaron fuera de las enseñanzas, una capacidad de decidir la verdad de manera genuina.
 “El tonto, símbolo de ingenuidad, pureza, el que siendo niño en su corazón conoce sin embargo las verdades esenciales[28]
Esta fiesta representaba todo lo que estaba fuera del centro, pero que era genuino en tanto la verdad estaba de por medio, en un principio como sátiras (la risa, lo carnavalesco, lo grotesco en apariencia y vocabulario) esta fiesta posteriormente parodiaba a la misa, a los señores importantes (a eso va el que se hayan elevado juicios contra ella, como en el 1400 al 1450 en París).
Esta fiesta contiene la mayoría de manifestaciones teatrales en el medioevo, las eclesiásticas en tanto parodias dentro del tiempo del carnaval, de la fiesta, tanto así que se habla de ella como un espacio casi autónomo de tal poder, que era la razón por la que no se suprime en esta época de máximas censuras.







Bibliografía
Alberto Trivero (1999), Trentrenfilú, (in Spanish). Proyecto de Documentación Ñuke Mapu.

Barbero, Jesús Martín: De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Gustavo Gili. Barcelona. 1987.
Campbell, Joseph (en dialogo con Bill Moyers): El poder del mito., Barcelona, 1991

Elíade, Mircea: Los mitos del mundo contemporáneo
                          Lo sagrado y lo profano, Madrid, Guadarrama, l967
                          Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992.
Flaceliere, Robert: La vida cotidiana en Grecia en el Siglo de Pericles. Buenos Aires, Hachette, 1969.

Guglielmi, Nilda: Marginalidad en la Edad media, Buenos Aires, 1986

Hesíodo: “La Teogonía”
               “Los trabajos y los días

Kokinou, sophía: Mitología Griega, Grecia, 1989

Martínez Vilches, Oscar, Chiloé Misterioso. Pub. Ediciones de la Voz de Chiloé (circa 1998)

Salles, Catherine: Los Bajos Fondos en la Antigüedad. Buenos Aires, Granica, l982.





Linkografía
Periódico Online Edición del 23 de Diciembre de 2008 http://www.elmundo.es/elmundo/2008/12/22/ciencia/1229969014.html
Diccionario Online de la Real Academia Española de la Lengua, vigésima segunda edición http://lema.rae.es/drae/srv/search?id=lTpO8WChbDXX22nIqPx9|qAbZl42npDXX2DAvMa0n|uzo4cxTl8DXX2EudpxMs

Otros
Investigación personal sobre Mitología Mapuche, de relatos y mitos poco conocidos entre otros.



[1] Eliade, Mircea: Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992.
[2] Eliade Mircea : Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992.
[3] Joseph Campbell (en dialogo con Bill Moyers): El poder del mito. Barcelona, 1991
[4] Eliade, Mircea : Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992
[5] Alberto Trivero (1999), Trentrenfilú, (in Spanish). Proyecto de Documentación Ñuke Mapu. Martinez Vilches, Oscar, Chiloe Misterioso. Pub. Ediciones de la Voz de Chiloe (circa 1998)

[6] Eliade, Mircea : Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992.
[7] Eliade, Mircea : Mito y realidad. Barcelona, Labor, l992.
[8] Hesiodo, “Los trabajos y los días” pág, 69
[9] Idem
[10] Kokinou, sophía : Mitología Griega, Grecia, 1989
[11] Hesiodo, “Los trabajos y los días”
[12] Flaceliere: La vida cotidiana en Grecia en el siglo de Pericles. Cáp. Mujer, matrimonio y familia
[13] Salles, Catherine: Los Bajos Fondos en la Antigüedad. Buenos Aires, Granica, l982. página 7
[14] Eliade Mircea : Mitos del mundo contemporáneo
[15] Salles, Catherine: Los Bajos Fondos en la Antigüedad. Buenos Aires, Granica, l982.
[16] Eliade, Mircea : Los mitos del mundo contemporáneo, pág 8-9
[17] http://www.Elmundo.es Edición del  23/12/2008
[18] Hesiodo: La Teogonía
[19] Idem
[20] Flaceliere, Robert: La vida cotidiana en Grecia en el Siglo de Pericles. Buenos Aires, Hachette, 1969. Cap VIII la vida religiosa, El teatro Pag 217
[21] Flaceliere, Robert: La vida cotidiana en Grecia en el Siglo de Pericles. Buenos Aires, Hachette, 1969. Cap VIII la vida religiosa, El teatro
[22] Idem
[23] Eliade, Mircea :  Lo sagrado y lo profano, Madrid, Guadarrama, l967.
[24] (Del lat. pagānus, aldeano, de pagus, aldea, pago2, que en lat. eclesiástico adquirió el significado de gentil por la resistencia del medio rural a la cristianización).1. adj. Se dice de los idólatras y politeístas, especialmente de los antiguos griegos y romanos. U. t. c. s. 2. adj. Se dice de todo infiel no bautizado. U. t. c. s.

[25] Guglielmi, Nilda : Marginalidad en la Edad media, Buenos Aires, Cap el estatus del loco y de la locura en el Siglo XII
[26] Barbero, Jesús Martín. De los medios a las mediaciones. Comunicación, cultura y hegemonía. Gustavo Gili. Barcelona. 1987.
[27] Idem.
[28] Guglielmi, Nilda : Marginalidad en la Edad media, Buenos Aires, Cap el estatus del loco y de la locura en el Siglo XII. 1986

Parcial de Lenguajes Combinados Regionales. Buenos Aires.2012

IUNA-LAC
“PETRONILA NEIRA”
“Patrona de los Charlatanes”

Alvaro Salazar – Rodrigo Zuñiga 
17/08/2012


Análisis del Rito y culto a Petronila Neira, santa popular de Concepción-Chile, en base a la devoción popular y la celebración a través del teatro de masas “Petronila Neira, Patrona de los Charlatanes”.





Ella, el cómo y el porqué, primeros milagros.

El día 25 de octubre de 1910, una de las mujeres que lavaban ropa en las orillas de la Laguna Redonda –Ramiro Henríquez-, se percataba de que flotando habían dos piernas con calzado rojo, los oficiales de policía junto al celador de la laguna sacaban del agua a una joven con el cuello cercenado y grandes rocas atadas a la cintura, no se sabía de su identidad hasta que familiares acudieron al llamado de la ciudad a reconocer el cuerpo.
Petronila Neira, una joven de 20 años de edad, había sido asesinada en uno de los episodios más terribles que la ciudad recordara hasta ese momento, periodistas del periódico regional “El Sur” junto a la policía darían con los autores del hecho y los detalles que lo rodeaban
Petronila Neira era una joven reparadora de calzado y ropa, “Costurera de conventillo” ya que vivía en uno en precarias condiciones en la ciudad de Concepción (Chile) hasta el año de su trágica muerte. A su corta edad, había llegado a Concepción escapando de su pareja, un hombre mayor y ya bígamo que la amenazaba y hostigaba para que no terminaran su relación, el hombre junto a un amigo, que se descubrió estaban presentes en el momento del ilícito, se acusaron mutuamente siendo los dos finalmente fusilados en el patíbulo de la comisaría de la ciudad. El terrible caso de la joven conmocionó a la ciudad pero las circunstancias del descubrimiento del hecho crearon un aura especial en la mujer, y es que la laguna, de todas las vidas que había cobrado, no había devuelto cuerpo alguno, y esta vez, no solo había devuelto un cuerpo bien conservado, sino además, un cuerpo que flotaba atado a rocas.
Por creencias populares, la gente que vive de manera difícil, sufriente, trabajadora y que termina con una muerte trágica es de por sí considerada alguien providencial, un mártir, aun cuando alguna gente dude de la reputación de ellos, el dolor y el sufrimiento abren un enlace especial entre el cielo y los mortales al momento de la muerte. El hecho de que el cuerpo de Petronila estuviese flotando junto a las piedras a las que la ataron, dio a esto un plus adicional, este sería el primer milagro de muchos que vendrían. La “Peta” como le llaman cariñosamente, es cumplidora y tierna.
Su tumba se emplaza en el cementerio general de la ciudad, un verdadero altar de flores, velas y placas de agradecimientos cuasi exvotos y a unas cuadras, enfrente de la laguna donde se encontró el cuerpo, una animita donde los fieles van a prender velas y a realizar rogatorias y aún a padecer dolor por la muerte de la joven. Este espacio entre el cementerio y la animita, es el trayecto de la procesión que celebra la historia de los hechos posteriores a encontrado el cuerpo, del cómo se hace justicia y de la devoción que nace desde el hecho, cantos, bailes, poesía, teatro, música.
La celebración a la “Santa” Petronila, se realiza todos los años desde el 2001, cuando por iniciativa de un grupo de actores llamados “Teatro Mendicantes” se crea la obra “Santa Petronila, Patrona de los charlatanes teatro de masas” y se gana el financiamiento a través de lo que ahora es el consejo nacional de la cultura y las artes, entidad gubernamental pertinente en lo que es la cultura y su gestión, esto a partir de la necesidad de difundir historia de la ciudad como parte de la construcción de la identidad regional. Cabe mencionar, que el culto a la beata popular nace poco después del deceso, ya que como se sabe, el primer milagro ocurre en cuanto el cuerpo sale a flote para llamar la atención y reclamar justicia. Ya más de un siglo, y con registro histórico de lo que fue la efervescencia del suceso, la figura sacra por categorización popular sigue adoptando seguidores, y la función del teatro de masas comenzó a cumplir la función de rito, de celebración cultual, y la difusión de eso cultural, se elevó a la categoría de procesión, cumpliendo el rol de arte para las masas y un lado sublime para los creyentes de la “Peta”, quienes consideran la celebración como una verdadera fiesta religiosa al estilo de cualquier virgen.
El hecho de que la procesión actual haya nacido como una necesidad cultural y gracias al organismo de cultura, no le quita el peso divino que tiene para los devotos o creyentes, como tampoco es reconocida por la iglesia católica ni tampoco reconoce ápice alguno para el trámite de la beatificación.
        Después de todo, la celebración se lleva a cabo todos los años el día domingo más cercano a la fecha de defunción de Petronila, normalmente la tercera o cuarta semana de Octubre, con sol o lluvia “La Peta lo vale”.


 De los lenguajes

En la procesión se presentan todos los lenguajes, aun cuando está propuesto como obra que es teatro. Lenguaje visual, verbal, corporal y sonoro conviven en la celebración, y lo hacen de manera fluida, con una notoria estructura en lo que es su parte sonora y corporal, ya que responden a guiones que a su vez responden a la intencionalidad[1].Narrativa de la procesión. Esta procesión se compone de varias estaciones, las cuales están constituidas por prosa, canto popular (como cuecas y cantos más rituales) diálogos entre personajes (en la obra se caracterizan a dos periodistas ficticios basados en los reales, a la pareja de Petronila y a su amigo, el pueblo y un elemento netamente ficticio, que es la banda de músicos y los bailarines que cargan una muela de oro, que es un elemento dentro del mito de la historia, el relato menciona que las familiares al acercarse al cuerpo para reconocerlo querían sustraer una muela de oro que tenía la mujer, y en la obra, supuestamente los gitanos se la llevaron, los músicos y bailarines visten como gitanos), todo es a viva voz y la música es con percusiones, platillos, bombos, guitarras clásicas y panderos.
La procesión es para los habitantes del lugar y para todo el que se acerque, la procesión cuenta la historia y hace recordar la pasión de Cristo por lo narrativo y la división en estaciones, y también los habitantes pueden ser parte del elenco, ya que en las preparaciones se hacen convocatorias abiertas, haciendo que esta manifestación mute de un año a otro por las maneras de interpretación diversas, la gente que va acompañando a la procesión (creyentes) se mueven al ritmo de la música y dan gracias a la santa por la gracia que tiene, muchos de los demás, que también se les puede llamar devotos (esta vez del espectáculo mismo) también toman una postura para relacionarse con la figura sacra, y aun no siendo creyentes, se refieren a ella de la misma manera que los que si creen. Esto habla de dos dimensiones en primera instancia de esta celebración, la primera que habla de la creencia popular como vívida, y la segunda, que refiere a una devoción por la celebración que toma ciertos matices eclesiásticos y los usa sin el sarcasmo ni la ironía que pudiera parecer. Mucha gente ama a la figura mítica de Petronila Neira, la vean o no como santa.
Sonoro-musical: Música en vivo, percusiones, guitarras, trompetas, panderos, voces. En una mezcla de Folklore, música al estilo balcánico/andino y boleros. Voces a viva voz con los diálogos de los personajes que conforman la obra, prosa y dialogo sin ritmo poético, voces que representan a la ciudad, familiares, amigos, oficiales de la justicia, repartidores de diario, investigadores y sonidos naturales emulados con las voces, sonidos de agua, aves, arboles al viento. La autoría de las canciones son de los mismos directores-actores, al igual que el guión de base, la danza responde a los tipos mencionado anteriormente y a bailes con pasos reconocibles pero sin ninguna estructura reconocible, pero con una clara intencionalidad de contextualizarlo en la realidad de la ciudad de los años 20, la vestimenta corresponde a esto, y las maneras del lenguajes que apelan a un uso antiguo.
La letra de las canciones pertenece al guión de la obra, todo hace referencia a la historia de la protagonista, que en este caso, es una muñeca vestida de luto de aproximadamente 50 cm de largo, hecha a mano con ropa de verdad y con rostro de aislapol modelado y pintado a mano.La palabra y la imagen también están presentes en todo momento, haciendo referencia a lo verbal con respecto a la escritura, durante la procesión se hacen circular grabados y panfletos similares a los de los periódicos antiguos, y simulando la gráfica de la Lira popular específicamente que relatan lo sucedido.
En esta situación se distingue una jerarquía entre los actores y los músicos, y que aunque los músicos son imprescindibles, la música es acompañamiento y tapa los momentos de no-dialogo, la acción está siempre presente, los movimientos en danza y la peregrinación. Cuando los personajes dialogan, la música se detiene, los movimientos se convierten en su mayoría estáticos, y la voz toma el lugar principal. En cuanto a la distancia de protagonistas y espectadores, es más que nada simbólica, ya que la gente que está presente demarca de manera intuitiva los límites de espacio y movimiento o intervención en la escena, rodea dejando en un espacio central a los actores y juega el papel de guía para la peregrinación, la masa se convierte en una sola que se mueve al tiempo, y que distingue dos partes homogéneas, el centro colorido (vestimenta de los actores) y el resto de espectadores peregrinos, creyentes y no creyentes en un mismo lugar de expectación.
En referencia a lo visual, las vestimentas de la banda son coloridas, de todo tipo de colores, exagerando el colorido de la vestimenta gitana, son todos varones  y todos usan pañoleta; los hombres que acompañan a la banda, también visten como gitanos, pero sin tanto colorido Bestones y sombreros;Los inculpados que son llevados ante la justicia visten overoles, como obreros de construcción, y las mujeres que representan al pueblo visten de manera sobria, como de luto. Todo esto, apelando a la figura de los charlatanes, estereotipo clásico de la clase baja antigua de la ciudad.
Los lenguajes, articulados de manera eficaz, por si formulación basada en el teatro, deja nulo espacio vacío, la romería a la santita se torna protagonista en las zonas de la trayectoria, ya que como debemos mencionar, la peregrinación se lleva a cabo en varias zonas de la región, apelando al sentido de difusión cultural con el que nace la iniciativa, pero como mencionamos en los párrafos anteriores, está cargada del credo que profesa el guión. Es importante aclarar, que en este sentido, la romería no pertenece al plano de la feria, sino que casi netamente y en el sentido formal a la categoría de espectáculo, ya que aunque los devotos peregrinan al paso de la banda, una vez puesta en escena la marcha, los espectadores son espectadores (siendo parte importante del escenario ya que lo delimitan, y además cumplen el papel de pueblo – siendo pueblo-, no son parte de los protagonistas). Esta relación “Espectacular” – en su sentido formal -de la que hablamos es a partir de la definición de J. González Requena:
“…La puesta en relación de dos facto­res: una determinada actividad que se ofrece y un determinado sujeto que la contempla. Nace así el espectáculo, de la dialéctica de estos dos elementos que se materializa en la forma de una relación espectacular. “
“…Interacción que surge de la puesta en relación de un espectador y de una exhibición que se le ofrece.”[2]

En este aspecto, cobra sentido y a manera de introducción, tomar a M. Azucena Colatarci cuando dice que por pretender ser ellos mismos (hablando de la manifestación como producción artística) se erijan como producciones con sentido y genuinas, pero esta vez, sí creerán en la imagen que toman. Como veremos al desarrollar los siguientes párrafos, esta suerte de carnaval, entrecruza la noción –voluntariamente – de la producción de obra y la que propone la autora como lenguaje combinado regional –haciendo un símil en este sentido-, ya que juega con las dos caras de la recepción privilegiada, la deidad –nuestra santa- y el público. En la romería de La Petronila, el privilegio transita entre los dos.[3]


De la composición, espacio y tiempo; Sobredel antes y después de la celebración

          A primera vista se puede distinguir dos grandes divisiones, que si bien es cierto, no responden a una jerarquía de mando vertical, sí lo hacen con respecto a puntos de atención, la primera es el grupo de actuantes, y el segundo es el del público.
En la primera parte hay tres jerarquías con respecto a los actos que se desarrollan, referente a esto debemos hacer hincapié en que las diferencias no son fácilmente reconocibles, ya que todos sus elementos gozan de casi la misma cantidad o peso de acción en la escena, a cada uno de ellos se le debe conceder especial atención. En primer lugar estarían los investigadores “Tapia y Tapia”, que van destacando los hitos de la historia, en un segundo lugar estarían los acusados “Retamal y Carrillo”, en un tercer lugar estarían las mujeres, vecinas y “comadres”, divididas entre las que acusan a Carrillo y las otras a Retamal, Luego viene la Banda que articula sentido con la música a lo largo de la obra, y luego los demás hombres que cargan con la utilería y actúan a la vez. En la segunda parte estaría el público, también dividido en dos, los creyentes y los no creyentes, los dos se comportan de manera similar ( esto responde a dos grandes razones, la primera es que Petronila Neira sí existió y los datos de su muerte son verídicos, y una segunda razón es que si bien es cierto, siempre se puede dudar de la categoría sacra dada popularmente, es efectivo que se ha levantado una leyenda y mito alrededor de “La Peta”, y eso significa que –si se quiere- la figura de la muchacha es identitaria para la ciudad, incluso más de lo que se puede llegar a suponer)
Otra categoría dentro de la instancia, es el baile y la actuación, tan como la música y la voz, estas dos divisiones si muestran una jerarquía más evidente, ya que aunque el baile articula la obra en una entre las estaciones/escenas –como la música- es el diálogo el que narra de manera explícita.
La procesión se realiza desde la tumba misma de la santita, un verdadero altar, en la calle Sargento Aldeas con Andrés Lamas, saliendo por la puerta principal, Rodolfo Briceño, Abtao, Jorge Montt, Argomedo y Av, Veintiuno de Mayo hasta la animita emplazada al otro lado de la laguna bordeándola y paralela a la Av, Veintiuno de Mayo.

La procesión se realiza en la mañana, desde las 9-10am hasta las 12-13pm, y ha agenciado parte de la historia que en algún momento se olvidó y cayó por décadas en el baúl de la memoria colectiva, ha reformulado la interpretación del suceso, ha realizado un trabajo resemantizador incluso. Retoma además, las nociones de la celebración popular y le ha dado matices gitanescos a la procesión religiosa, característica especial de la nueva forma de mixar estilos de música en las bandas contemporáneas en Chile. La importancia de esta celebración, radica en el hecho de que es una tradición que tiene ya un siglo, y esta reinterpretación renueva el aire de la procesión penquista (gentilicio de los ciudadanos de Concepción), y reestructura el valor cultual y expositivo de la esta devoción. Esta celebración, realiza una invitación a un consumo libre, a una asistencia de doble faz, a un “libre albedrío” en la recepción y en la práctica de la celebración.
No tiene sentido aquí hablar de cotidianeidad, pero sí de un sentir consecuente en tanto a estas dos dimensiones de la celebración que ya se han mencionado anteriormente, la procesión cada año, durante la temporada pre-estival hasta el primer tercio de la misma, se realiza en distintos lugares -siempre con la inauguración en su trayecto esencial que es la tumba y su animita-pero siempre, los devotos tanto de la categoría eclesiástica, como la de su categoría espectacular secular, están presentes, con el llanto o la alegría, con las risas o las críticas, por el sentimiento a la “Peta”, como por el sentimiento al quehacer cultural.
Aquí es importante volver sobre los pasos, y recalcar que las dos dimensiones de la celebración – Ritual/artística- comprenden en sí elementos del espectáculo que son innegables, y que teniendo una dualidad que la celebración no intenta negar, ni ocultar, la manera en que uno puede experienciar la celebración, fuera del credo (que dura todo el año) responde también con la dualidad de la que también hicimos mención, y podemos tomarla como algo anecdótico, o como eso que la intención de la celebración nos pretende hacer tomar, como devotos (creyentes o no). Vale decir también que como penquistas, Petronila Neira nos pertenece, y que de algún modo, es una especie de antepasado y por ende, le pertenecemos.
La procesión, la comparsa o romería, es la puesta en un podio de esta devoción que año tras año atrae más adeptos, es la sublimación de la adoración popular y de la devoción de los charlatanes, es la gran instancia de darle a la santa Petronila la pomposidad que merece al ser tan cumplidora y cobradora. Año tras año, se pone en ejercicio la fiesta popular de los gitanescos sonidos y de los peculiares actores al servicio de los pobladores, y que reciben a “mirones”, espectadores, consumidores de arte y devotos serios, la manifestación cultual desde los actores –creyentes y no creyentes, pobladores o no pobladores- a los consumidores también cultuales creyentes y no creyentes, pobladores o no pobladores. La historia devino mito y simultáneamente culto, el culto devino rito y el rito se convirtió en una manifestación que trascendió lo meramente religioso, por lo que es posible hablar de una fiesta cultural que además y no menor, consciente de su construcción cultural.
Es evidente que la celebración a la santa Petronila contiene en sí, los elementos necesarios para hablar con propiedad de un rito cultual a nivel cultural y religioso, re significa, reinterpreta, reafirma el efecto en el público, año tras año son más los asistentes a las romerías, y no importa el lugar donde se hace la procesión, la Petronila es celebrada como una de las más solemnes figuras, su historia es difundida, y su creencia muchas veces aceptada (ganando lugar de credo en el terreno del catolicismo o de la santería religiosa que no se atiene a los cánones del método de la religión que profese el nuevo devoto)




Post experiencia

La experiencia de la procesión es efectiva en dos categorías mencionadas en párrafos anteriores, para los creyentes y para los que no lo son. Estos dos estadios de relación con la procesión están íntimamente ligados no solo a una esencia religioso-animista, sino que además, está ligado desde su producción a una intención regionalista, a un enlace de los ciudadanos con su cultura popular, con la tradición y las prácticas propias en relación a ciertas condiciones espirituales. Es difícil hacer una distancia completa en la experiencia propia cuando se es espectador, creyente o no, se está presenciando una manifestación que es tan propia del lugar, de un descendiente directo del linaje de las manifestaciones y leyendas urbanas penquistas (gentilicio del ciudadano de Concepción), seas o no ciudadano, te impregnas del lugar a través de esta suerte de carnaval, además de ser partícipe de una manera pintoresca de recreación del asesinato y la pseudo-canonización de la víctima, una manera que se repite cada año, un ritual insigne del Concepción fiel y popular.
La procesión como proyecto, además de ser abierto al público en un lugar abierto, también brinda la posibilidad de ser participe activo de ella como parte de la producción, muchos de los fieles han sido actores del espectáculo. Esto da luces de que si bien, la producción cultural de la ciudad sigue teniendo directrices administrativas marcadas para poder llevarse a cabo a través de financiamiento gubernamental, es un intento más intimista de los gestores por dar un espacio de difusión de un relato ciudadano antiguo, con la posibilidad de participación también algo más íntima de parte del penquista, intima en tanto que si eres feligrés puedes ser parte de ella tanto como público participante, como de actor. Probablemente este tipo de situaciones acorten las distancias que existen entre manifestaciones de neto espectáculo, a una verdadera vivencia ritual en una procesión que tiene feligreses creyentes y no creyentes, que es una de las características llamativas de esta fecha. Finalmente, la Petronila Neira tiene devotos laicos y cristianos y sus entremedios indecisos, la procesión muestra un afecto general, un seguimiento cuasi familiar, como si el funeral fuese en ese preciso momento, como si Petronila fuera la occisa familiar de todos los asistentes, el paseo del cuerpo y el estremecimiento al conocer la historia de la muerte no deja de lado a nadie. La Petronila se hace presente desde el momento de su hallazgo hasta el encuentro de la justicia, su ascensión, el ritual es a cabalidad ritual y finalmente, todos somos creyentes.






Bibliografía

De los lenguajes combinados regionales a la producción artística; Colatarci, María Azucena; Segundas jornadas de intercambio artístico, Dpto. Artes visuales P.P Iuna. Junio 2003.

Introducción a una teoría del espectáculo. González Requena, Jesús.

Diario El Sur, 26 Octubre 1910. Edición digital.

Linkografía

Imágenes en
portafolios web de Alvaro Salazar




[1] De los lenguajes combinados regionales a la producción artística; Colatarci, María Azucena; Segundas jornadas de intercambio artístico, Dpto. Artes visuales P.P Iuna. Junio 2003.
[2] “Introducción a una teoría del espectáculo”. González Requena, Jesús.
[3]“De los lenguajes combinados regionales a la producción artística” Colatarci, María Azucena; Segundas jornadas de intercambio artístico, Dpto. Artes visuales P.P Iuna. Junio 2003.